Nuevos Usos para una Cuna

Los tres principios fundamentales para fomentar un consumo responsable y cuidar del medio ambiente son: reutilizar, reducir y reciclar. La regla de las tres erres. En este ocasión vamos a centrarnos en la primera de las erres: reutilizar y darle un aire nuevo a nuestro hogar.

Para ello comparto unas ideas muy sencillas de cómo he aprovechado una cuna. Y lo mejor es que al no dañarla ni cortarla, en caso de volver a necesitar hacer uso de ella, sólo debemos montarla de nuevo.

Un lateral lo he reconvertido en cabezal para la cama.12

Otro lateral en colgador y organizador de un rincón de arte.3

Los cubos son de Ikea y cuestan sólo 50 céntimos.

Me parecieron baratos, prácticos y versátiles.

4

El somier en este caso ha pasado a ser un colgador múltiple. Poner ganchos a distintas alturas facilita que los niños y niñas puedan mantener en orden sus cosas.

Utilizando un colgador de puerta como base, no necesitamos ni hacer agujeros.

Más fácil imposible.5

Anuncios

Café molido: peeling para la piel y limpiador de tuberías

Seguro que  muchas de las personas que me leen, hasta ahora, tiraban los posos de café de la cafetera antes de lavarla, sin pararse a pensar que esos restos de café tenían más vida que ofrecernos.

Este es uno de esos trucos baratos, baratos… ¡tan barato qué es gratis!

Al abrir la cafetera para lavarla, en lugar de tirar el café del filtro, sólo tenemos que ponerlo en un bote o un cuenco.

Collagecafe

Nos lo llevamos al baño y cuando nos vayamos a duchar lo mezclamos con un poco de gel. No tenemos que hacer nada más. Lo vamos cogiendo con las manos y nos vamos masajeando el cuerpo y la cara, haciéndonos un peeling que nos va a dejar la piel muuuy suave.

Para nuestro cuerpo será maravilloso, un exfoliante totalmente natural, sin nada de químicos como otros productos caros que venden para tal fin. Nos dejará una piel de seda. Pero es que además ese café que va a parar al desagüe de la ducha también nos va a ayudar a mantener limpias las tuberías.

¿Se puede pedir más por tan poco?

Lámpara de Ikea “tuneada”

¿Convertir una lámpara barata en una pieza decorativa única? Sí, es posible…

Hacía varios meses que  nos habíamos mudado y la mayoría de las habitaciones seguían con las bombillas colgando del techo, esperando a encontrar una lámpara que nos gustara y que a la vez fuera económica, pero ese momento no llegaba, así que en una visita a Ikea decidimos comprar unas pantallas básicas, de 2,50 euros. No es que fueran muy bonitas, pero mejor que una bombilla colgando sola sí sería.

Una vez estaban puestas empecé a pensar en la posibilidad de decorarlas… y me puse manos a la obra.

Con papel de seda y cola he conseguido una lámpara única para nuestra habitación.

Lo primero es calcar el dibujo elegido en el papel de seda: en mi caso mariposas. Luego recortamos. La ventaja es que al ser tan fino podemos doblar varias capas y recortar varias mariposas a la vez.

SONY DSC

Una vez tenemos todo recortado vamos pegando con una mezcla de cola y agua. Primero ponemos un poco sobre el lugar que vamos a pegar y luego con el pincel vamos adhiriendo bien el papel de seda a la lámpara, con suavidad.

SONY DSC SONY DSC

Y ya está… colgamos, dejamos secar y disfrutamos de una bonita luz por muy poco dinero.

SONY DSC

Jabón de Lavanda: casero y natural

En esta ocasión me he decidido a “fabricar” un jabón casero y natural, aprovechando el cambio de aceite de la freidora, para darle un nuevo uso a ese aceite, creando un jabón que es toda una delicia para los sentidos.

SONY DSC

Entre sus ingredientes se encuentra por un lado el Aceite de Oliva, con sus infinitas propiedades conocidas por todos, auténtico oro líquido para nuestro cuerpo, tanto por dentro como por fuera. Por otro lado se encuentra la Manteca de Karité, con su alto poder hidrante y regenerador de la piel. Y por último la Lavanda, tonificadora y cicatrizante para las pieles delicadas y con un aroma al que se le asocian propiedades relajantes.

Para conocer la proporción exacta de cada producto utilicé una calculadora que podéis encontrar “clikando” aquí.

Teniendo en cuenta que partía de 410 gr de Aceite y 20gr de Manteca de Karité, el resto de ingredientes han sido: 147 gr de agua y 57 gr de sosa.

Lo primero es mezclar la sosa con el agua. El agua debe estar fría y debemos tomar una serie de medidas de seguridad porque los vapores de la mezcla pueden ser peligrosos. Yo lo hice junto al balcón, con todo bien abierto y ventilado. Vamos mezclando con una cuchara de madera con mucha paciencia. La primera apariencia del agua es blanca y sabremos que ya está todo bien mezclado cuando el agua vuelva a ser transparente.

SONY DSC

Este es el momento de añadir el aceite y mezclar con la batidora.

SONY DSC

Cuando esté bien integrado añadimos la manteca…. Y seguimos batiendo.

SONY DSC

A continuación ponemos un puñadito de flores de lavanda y mezclamos. Yo lo iba a mezclar con la batidora, pero cuando empecé pensé que mejor con la cuchara de madera para que las flores quedaran enteras.

SONY DSC

Una vez está todo mezclado sólo nos queda verter sobre un molde…

SONY DSC

y esperar entre 24 y 48 horas, hasta que el jabón ya esté solidificado pero aún sea blando para desmoldar y cortar.

SONY DSC

Y ahora llega el momento de tener paciencia, ya que hay que dejarlo “curar” de 4 a 6 semanas, y con ese aroma cuesta no caer en la tentación de empezar a usarlo.

La base de la receta es el aceite, el agua y la sosa… el resto de ingredientes: cuestión de gustos e imaginación 😉

Detergente “casero” para lavadora

La crisis agudiza el ingenio, de eso no cabe la menor duda, y con esto de apretarnos el cinturón todos vamos buscando la forma de ir recortando en la economía de nuestros hogares, a través de pequeños gestos, que céntimo a céntimo nos ayudan a ahorrar un dinerillo a final de mes.

Yo llevo un tiempo buscando “recetas” para fabricar un jabón para la lavadora económico y algo más ecológico que los jabones comerciales. He leído y releído, comparando unas y otras, hasta que me he atrevido a probar, dando con la “fórmula perfecta” (al menos para mí).

Sólo he necesitado una pastilla de jabón Lagarto de 150 gr., 3 litros de agua y 4 cucharadas de bicarbonato (o en caso de necesitar un detergente más potente utilizar un litro de activador del lavado).

1

El jabón debe ser Lagarto, marca Lagarto, ya que otros jabones similares pueden llevar glicerina y no serían recomendables para la lavadora. Un pack de dos jabones Lagarto nos cuestan  1 euro, así que por ese precio nos podemos permitir usar una marca original en lugar de una marca blanca.

Podemos usar tanto bicarbonato como perborato, ambos son buenos para eliminar malos olores y “atacar” sobre las manchas, quizá más fuerte y efectivo el perporato.

Empezamos poniendo a calentar a fuego medio los tres litros de agua. Es importante que la olla sea grande, por si subiera un poco la espuma.

2

Mientras, vamos rallando el jabón con un rallador normal de cocina. Se ralla muy fácilmente y queda igual que si hubiéramos rallado queso.

3-4

Cuando el agua esté caliente, sin llegar a hervir, bajamos a fuego lento y añadimos el jabón lentamente. Vamos moviendo para que se derrita en el agua.5-6

A los 5 minutos el jabón ya estará derretido por completo en el agua y es el momento de añadir las 4 cucharadas de bicarbonato. Seguimos moviendo un par de minutos más para integrarlo todo y ya podemos apagar el fuego.

7

Ahora sólo debemos esperar a que se enfríe la mezcla, podemos ir moviendo de vez en cuando. Veremos que la textura se va espesando.

8Cuando esté frío lo pasamos a una botella. La textura final es similar a una mascarilla para pelo de las que vienen en tarro, por lo que es mejor utilizar una botella de boca un poco ancha.

Para utilizarlo es tan sencillo como poner 100 ml. (esta cantidad es para una colada completa, de suciedad media) en una “arielita” y directa al tambor de la lavadora. En caso de no tener, y de no conocer a nadie que nos pueda dar una, en Mercadona las venden por 88 centimos (se trata de una inversión barata porque nos durará eternamente). Antes de cada uso es conveniente agitar suavemente la botella. Si hay manchas “rebeldes” lo mejor es frotar con una pastilla de jabón Lagarto directamente sobre la mancha.

Yo estoy encantada, la ropa sale limpia y suave, no como con otros detergentes que la dejan “acartonada”. Y más barato imposible, una pastilla de jabón nos sale por 50 céntimos y añadiendo el poquito de bicarbonato que empleamos  y el gasto de gas o electricidad para calentar el agua, como mucho debe subir un euro más. Así que por 1,50 (aproximadamente) tenemos detergente para 30 lavados… ¡mejor imposible!

(Añado un apunte, unos meses después de escribir esta entrada al blog. Últimamente necesitaba un detergente más potente, así que lo que estoy haciendo, con muy buenos resultados, es añadir un litro de activador del lavado líquido cuando ya hemos apagado el fuego. Así que por un precio estupendo, disfruto de 4 litros de un potente detergente para lavar la ropa en la lavadora)