Pan de Cerveza

Vuelvo con una receta de pan, pero no un pan cualquiera. Este pan es: EL PAN.

Un pan artesano hecho con cerveza. Auténtica delicatessen.

Hace unos días, con la receta de los Pancillos, os hablaba del placer de amasar y su poder terapéutico, así que hoy no me voy a repetir. Pero este pan es de esos que amasarlos es una delicia, por su aroma y su textura. Mientras se hornea, la casa se impregna de su olor y es una maravilla. Y una vez hecho tiene un sabor… ¡qué sabor!

Se realiza con cerveza negra de sabor intenso. La que mejor le va es la Cerveza Guinness, aunque en realidad se puede hacer con cualquier otra cerveza negra con cuerpo y carácter. También es posible hacerlo con una cerveza negra sin alcohol. Se supone que el alcohol de la cerveza se pierde con el calor del horno, pero no se puede asegurar que se vaya del todo, por lo que si alguien prefiere usar una “Sin” pues perfecto. Yo sólo lo he hecho así una vez y queda con algo menos de intesidad, pero poco apreciable.

Para hacer este pan, en primer lugar necesitamos preparar un POOLISH, que es un prefermento tipo Masa Madre, pero que se debe preparar cada vez que se va a hacer pan. Y, según el tipo de pan, las harinas son unas u otras.

20160525_170840.jpg

Para el Poolish de este Pan de Cerveza necesitamos: 50 gr de harina de centeno, 50 gr de harina de fuerza, 5 gr de levadura fresca y 100 gr de agua (sí, el agua va al peso). Lo mezclamos todo con la mano para integrarlo y lo dejamos reposar unas 3 horas. También podemos dejarlo hecho de un día para otro. Mejor en el frigorífico. Lo dejamos fuera una hora para que rompa a fermentar y al frigo, del cual lo sacamos 1 hora antes de empezar a preparar el pan. Si lo vamos a gastar antes de 6 horas no es necesario refrigerarlo.

Los INGREDIENTES para el Pan de Cerveza:

  • Todo el Poolish
  • 230 gr de harina de fuerza
  • 70 gr de harina de trigo normal
  • 100 gr de harina de centeno
  • 1 Cerveza Negra
  • 5 gr de levadura fresca
  • 10 gr de sal
  • Una cucharada de miel

20160525_124930.jpg

Ponemos todos los ingredientes en un bol, excepto la cerveza, que la vamos añadiendo muy poco a poco mientras integramos con las manos. NO la ponemos toda. Sólo la que las harinas nos vayan pidiendo. A mí siempre me sobra algo más de un “culín”, pero menos de la mitad, de una lata de 33 cl.

20160525_171631.jpg

Pasamos a la encimera y amasamos durante 10-15 min.

Ponemos en un bol tapado y lo dejamos levar durante una hora (algo más en época de frío).

Pasado ese tiempo volvemos a la encimera y con las manos presionamos ligeramente la masa para sacarle el aire y le damos forma, amasando, pero realmente sin amasar, sólo deslizando entre las manos sobre la encimera.

Enharinamos un trapo de algodón o lino y ponemos la masa sobre él. Ponemos también harina sobre la masa y tapamos. A los lados ponemos unos libros o unos brick, dejando un pequeño hueco entre ellos y la masa. Para que, al hacer el segundo levado, el pan  crezca con una forma bonita, sin “desparramarse” y quedarse plano.

PicMonkey Collage.jpg

Precalentamos el horno a 200º con vapor. Os recuerdo que yo para hacer vapor pongo en la parte de abajo del horno un molde (el mismo que uso para hacer bizcocho) con un poco de agua.

Pasada la hora, desde que pusimos la masa en el trapo, la sacamos, la pasamos a la bandeja del horno con papel vegetal y le hacemos una greña con un cutter o una cuchilla.

20160525_192005

Metemos al horno, cuando ya haya alcanzado los 200 º, con calor arriba y abajo. A los 10 minutos quitamos el vapor y lo dejamos a la misma temperatura 30 minutos más. Apagamos el horno y dejamos el pan dentro, con la puerta entreabierta 15 min. Después, sacamos el pan y lo dejamos enfriar. Una vez frío podemos cortarlo en rebanadas.

20160525_204314.jpg

Es un pan riquísimo para acompañar con queso, jamón, una tortilla de patatas… o para tostarlo en el desayuno y ponerle un poco de aceite de oliva.

IMG_20160526_101219

Si utilizamos Cerveza Guinness tenemos que tener en cuenta que las latas son de mayor capacidad. Con una lata de esta cerveza podemos hacer dos panes, por si necesitamos hacer más cantidad porque seamos más los que lo queremos disfrutar, o porque ya que encendemos el horno queremos aprovechar que el gasto es el mismo para hacer más pan. El que no gastemos lo podemos congelar sin ningún problema. Una vez descongelado está perfecto.

20151230_204125.jpg

 

 

 

Anuncios

Panecillos de Leche sin Leche

Amasar es un placer. Deslizar los dedos por la harina… integrarla con los demás ingredientes… aplastar con suavidad y contundencia a partes iguales…

Ahora que está tan de moda el Minfulness, la atención plena, el aquí y el ahora; amasar se ha convertido para mí en la forma de conectarme y desconectar a partes iguales. Y además, es una terapia con la que obtenemos resultados riquísimos.

Por otro lado, tiene su parte creativa. Experimentar con distintas harinas, distintos aromas, distintas texturas y por supuesto, una vez terminado, distintos sabores.

Hoy os voy a dejar por aquí una receta de unos tiernos panes de leche. Pero sin leche de vaca. Perfectos para vegetarianos y para intolerantes o alérgicos a la leche en sus distintas formas.

Con unas harinas sin refinar y con sabor puro. Por un lado la harina de Kamut, cereal de intenso sabor, con un toque dulce, lleno de minerales y nutrientes, ideal para niños en edad escolar. Por otro lado harina de Espelta, otro cereal también antiguo, altamente energético pero con menos calorías que la harina de trigo. Ambos cereales son bajos en gluten y muy digestivos. Esta receta admite las harinas que consideréis mejor. Tanto si queréis usar harina blanca de trigo tradicional o incluso harinas sin gluten, por lo que para celiacos no hay que adaptar ninguna parte de la receta. Sólo usar una harina sin gluten y ya está.

INGREDIENTES:

  • 500 gr de harina (en este caso mitad Kamut, mitad Espelta)
  • 250 ml leche de arroz a temperatura ambiente
  • 25-40 ml de agua (no ponerla hasta empezar a amasar)
  • 50 gr de aceite (sí, peso el aceite, no son ml)
  • 10gr de sal
  • 12 gr levadura fresca
  • 1 cucharada sopera de miel

20160519_175717.jpg

Ponemos en un bol las harinas.

Mezclamos la levadura con la leche de arroz (que no esté fría) y la añadimos.

Añadimos el aceite, la sal y la miel.

20160519_180659.jpg

Integramos con las manos dentro del bol. Pasamos a la encimera. Y empezamos a amasar. En este punto nos dejamos el agua preparada y vamos añadiendo a cucharaditas según lo que la masa nos va pidiendo. Sin pasarnos. Es mejor rectificar de agua que de harina, porque en el segundo caso perderemos las proporciones de sal y levadura.

Amasamos durante 1o-15 min. Ponemos en un recipiente la masa y la tapamos. La dejamos levar más o menos una hora (en invierno será un poco más).

20160519_182125.jpg

Pasado ese tiempo sacamos la masa y la cortamos en 10-12 porciones, de igual o parecido tamaño. Hacemos bolas y las vamos poniendo sobre papel vegetal (previamente enharinado) encima de la bandeja del horno. Esas bolas las chafamos un poco. Ponemos harina por encima (yo uso un colador para esparcir mejor). Y por último tapamos con un paño de algodón o lino. Lo dejamos otra hora para que haga un segundo levado.

20160519_191750

20160519_191853

Precalentamos el horno a 220º y ponemos un “cacharro” con agua en la parte de abajo para que genere vapor (por ejemplo, un molde de los de bizcocho con un poco de agua).

Quitamos el trapo y hacemos una greña en cada panecillo. Yo utilizo un cutex que tengo guardado sólo para el pan y luego los abro un poco con los dedos para que hagan una greña bonita.

20160519_194319

Metemos los panes al horno. Los dejamos 10 minutos a 220º con el vapor. Después sacamos el agua y dejamos 10 ó 12 minutos más, pero ya sin vapor.

20160519_202742

Sacamos, dejamos enfriar sobre una rejilla y tenemos unos panecillos para bocadillos perfectos. Una vez que enfrían los podemos congelar y sacar cada día el que necesitemos. Si no los congeláis, lo mejor para conservarlos es NO meterlos en una bolsa de plástico. Es mejor una bolsa de tela o envueltos en un trapo.

De verdad que no es nada complicado, que yo me estoy leyendo a mí misma y parece mucho más laborioso de lo que en realidad es una vez metida en faena.

Seguro que con otras leches vegetales quedan bien, pero estoy convencida de que la de arroz es la suya.

¡A disfrutar!

 

Galletas de Lunares

20160509_182827

Hay días tan grises que necesitan dulce y color para levantar el ánimo.

Yo necesito luz y calor para recargar las pilas. Y si el tiempo no acompaña, tengo que buscar la forma de compensarlo, para salir del letargo.

Así que por aquí comparto una receta sencilla y rica para hacer más llevadero este “mayo que marcea”.

Es la receta de las Cookies perfectas en cuanto a textura y facilidad para manejarlas. Normalmente las hago con pepitas de chocolate, pero para días que necesitan color, mejor con Lacasitos 😉

He ido probando y probando hasta dar con las proporciones adecuadas.

Ingredientes:

– 300g de harina
– 210g de panela* (o azúcar normal, moreno… )
– 125g de pepitas de chocolate o un puñadito de Lacasitos
– 125g de mantequilla ablandada (con dejarla una hora a temperatura ambiente suele ser suficiente, si no un puntito al microondas en modo descongelación)
– 1 huevo
– 1 cucharadita de levadura en polvo (Tipo Royal)
– 1 pizquita de sal
– 1 cucharadita de esencia de vainilla (esto va al gusto, no siempre le pongo)

*La panela es un azúcar sin refinar. NO es azúcar moreno realmente, es un azúcar de caña que no ha pasado por ningún proceso de refinado. Hace un tiempo estuve investigando sobre los endulzantes, porque quería reducir los refinados y descubrí que era el único de “fiar”, ya que el azúcar de caña o moreno que nos venden no es tan natural como nos quieren hacer creer para el precio que nos cobran. Os pongo una foto de la que yo en concreto utilizo.

20160509_18535120160509_185445.png

 

Preparación:

Precalentamos horno a 180-190º

Batimos (mejor si es con varillas) la mantequilla junto a la panela o azúcar.

Añadimos el huevo y batimos.

Añadimos la sal y la levadura y batimos.

Añadimos la harina tamizada y batimos. En este punto yo termino de integrar todo con las manos porque tiene una textura difícil de trabajar con las varillas.

Por último añadimos el chocolate o los Lacasitos.

Con esta masa vamos haciendo bolas y las chafamos. Yo utilizo la tapa de un bote de cristal, para que al chafar queden todas del mismo grosor. En el caso de los Lacasitos ponemos algunos por arriba para que queden más bonitas. Yo prefiero poner dentro poquitos y añadírselos después.

Metemos al horno, a 180-190º (que ya está precalentado), unos 10 ó 12 minutos.

Dejamos enfriar

y ¡a disfrutar!

Rudolf: el Reno más Dulce

La Navidad es una fiesta muy dulce y cálida… ¿y hay algo más dulce y cálido que el chocolate? Pues con chocolate y unas nubes de gominola podemos hacer esta chuchería con forma de reno, que será una delicia para los más pequeños (y los no tan pequeños).

Primero ponemos a fundir el chocolate al baño maría.

SONY DSC

Después pinchamos en un palito una nube.

SONY DSC

La cubrimos bien de chocolate y dejamos enfriar un poquito, pero sólo un poco, para que endurezca el chocolate y la decoración no resbale.

SONY DSC

Después sólo nos queda decorarla: la nariz es de lacasitos, los ojos son de fondant y los cuernos son de palitos salados.

SONY DSC

¡Bon appetit!

Tortitas

Una merienda especial fuera de casa, es uno de esos placeres que la crisis y sus recortes nos ha hecho eliminar de nuestras costumbres.

¿Por qué serán tan caras las tortitas en una cafetería cuando en realidad la receta es bien barata y sencilla?

Pues esta tarde nos hemos puesto “manos a la obra” para crear estas tortitas americanas tan ricas y originales.

 IMG_20130214_181959

Los ingredientes que necesitamos para la masa son los siguientes:

  • 200 gr. de harina
  • 3 cucharadas de azúcar
  • 4 huevos
  • 250 ml. de leche
  • 30 gr. de mantequilla
  • Una pizquita de sal
  • Una cucharadita de levadura
  • Margarina para engrasar la sartén

Y el paso a paso es así:

En primer lugar separamos los huevos de las claras. Ponemos las claras en un bol y las yemas en otro.

En el bol de las yemas añadimos la harina tamizada, la levadura, la sal, el azúcar, la mantequilla derretida y la leche. Batimos con unas varillas, hasta conseguir que la masa tenga un aspecto suave y denso.

Después pasamos al otro bol, batimos las claras a punto de nieve y las incorporamos a la preparación anterior.

Calentamos la sartén y la engrasamos con margarina, que repartimos con un pincel sobre la sartén.

Vertemos la masa para hacer las tortitas y cuando esté dorada la volteamos con una espátula y dejamos que se dore por el otro lado.

Así, una por una.

Para hacer estas tortitas con forma de corazón, con motivo del día de San Valentín, he utilizado un molde de galletas de tamaño grandecito, también engrasado, que he puesto sobre la sartén.

Luego sólo hay que decorar con sirope de chocolate y corazoncitos de azúcar.

Ha sido una merienda deliciosa y a los niños les han encantado.

Tarta de Halloween

No hay celebración sin su pastel y Halloween no podía ser menos. Yo me resistía a celebrar esta fiesta, pero ya que he caído, caigo de lleno con tarta incluida!!!

Se trata de un sencillo bizcocho de chocolate, decorado con fondant, que nos ayuda a crear una tela de araña con su pequeña arañita. La tela de araña quizá queda mejor si se hace con chocolate blanco fundido o incluso con leche condensada, pero no tenía en casa y como se trata de una creación express (y en un día de lluvia, con pocas ganas de salir a comprar) pues me he conformado con el fondant que es lo que tenía.

¡Feliz Halloween… Feliz Castanyada… Feliz Noche de Muertos… Feliz (cualquier celebración que hagáis este día ;-)… !!!!!

Flores de Gominola

El nacimiento de un bebé es el momento más especial en la vida de las personas. Esos seres pequeñitos, que han estado dentro del vientre materno, y que vienen a esta mundo despertando toda la ternura de los que están a su alrededor. Cuando nace un bebé no sólo nace un niño o una niña, también nacen un padre y una madre que se redescubren como personas y que poco a poco van creando un vínculo con ese bebé, del que se van “enamorando” y creando un lazo único, a través del contacto y el apego.

No hay momento más dulce como el de la maternidad y la paternidad… y para felicitar a unos papás recientes y primerizos hemos preparado un detallito casi tan dulce como el momento que están viviendo junto a su pequeña bebé.

El proceso es muy sencillo. Lo primero ha sido preparar una base con pañales, que nos van a servir como soporte y serán muy útiles para los recién estrenados papás. Los enrollamos y colocamos dentro de un macetero.

Una vez la base estás lista lo siguiente es cortar unos trozos de lazo de organdí de color verde (lo venden en las tiendas multiprecio en rollos pequeños, para envolver regalos).

Ponemos tres de esos trozos en unos palillos largos (los que se utilizan para hacer brochetas) y a continuación ponemos una golosina.

Una vez colocados todos los palillos ya sólo nos queda poner un trozo de papel celofán y sujetarlo con un lazo.

Tarta de Cumpleaños: Jardín de Setas

Ha sido el cumpleaños de mi pequeño… y ésta ha sido su tarta de cumpleaños.

Quería hacer algo especial para él en su quinto cumpleaños. Lleva semanas haciendo la cuenta atrás, deseando que llegue su día, así que cualquier detalle tenía que ser singular para él, y su tarta de cumpleaños no podía ser menos.

¿Hay algo más especial que un Jardín de Setas muuuy dulce para un gran aficionado a los hongos de todos los tipos y colores?

Lo primero fue teñir el fondant con colorante alimentario y moldearlo, para dar forma a las figuritas, tanto flores como mariquitas.

Posteriormente me puse con el pastel, con una apuesta casi segura cuando de niños se trata: Bizcocho de Chocolate.

Con el bizcocho listo lo siguiente es cubrirlo de chocolate fundido. Antes de que endurezca hay que esparcir los fideos de color verde, que simulan un bonito césped, y de esta forma quedan adheridos a la superficie. También se colocan las figuritas de fondant.

Pongo también las velas de setas, el único objeto no comestible de la tarta.

Tras dejar lista la superficie, continúo cubriendo los laterales de chocolate fundido y con él “pego” las nubes de golosina.

La tarta ha sido todo un éxito, mi pequeño micólogo estaba muy contento con ella, aunque ha durado bien poco en los platos, pero ahora podrá seguir recordándola en fotos.

Magdalenas de ColaCao

INGREDIENTES:

– 4 huevos
– 350 gr harina
– 250 gr azúcar
– 50 gr cola cao
– 250 ml aceite
– 100 ml nata líquida para montar (33% materia grasa)
– 1 sobre levadura

ELABORACIÓN:

Batimos huevos y azúcar.

Añadimos cola cao y batimos.

Añadimos nata y aceite, batimos.

Añadimos harina y levadura (tamizada) y mezclamos, sin batir, con espátula, hasta integrar.

Vertemos en moldes de magdalenas y ponemos perlitas de chocolate.

Dejamos 10 minutos en el frigorífico. Mientras precalentar el horno a 230º.

Luego bajamos a 210º y metemos las magdalenas. En 15-20 minutos están listas.

Merienda Pirata

Utilizando la receta anterior del Bizcocho de Yogur, pero  con pequeños moldes individuales, podemos elaborar pequeños bizcochitos y decorarlos de forma divertida, por ejemplo como caritas piratas, que serán una delicia para los piratillas de la casa. Tan sólo tenemos que amasar y recortar el fondant con cortadores de galleta. Con perlas de chocolate blanco y negro podemos mejorar los detalles.

Bizcocho de Yogur

Este bizcocho es todo un clásico, muy sencillo de hacer, pero está riquísimo.

INGREDIENTES:

  • 1 yogur de limón
  • 1 medida de yogur de aceite
  • 2 medidas de yogur de azúcar
  • 3 medidas de yogur de harina
  • 3 huevos
  • 1 sobre de levadura en polvo
  • mantequilla

PREPARACIÓN:

La base de la receta consiste en tomar como medida el vaso de yogur, facilitando el tema del cálculo de la medida de los ingredientes. También se puede hacer con yogur natural.

Precalentamos el horno a 180 º.

Echamos el yogur en un vaso y nos quedamos el envase para utilizarlo como medida. Batimos, con batidora eléctrica, los huevos con el azúcar. Añadimos la levadura, la harina tamizada y el aceite, y seguimos batiendo. Añadimos el yogur y seguimos batiendo hasta tener una base homogénea y fina.

Volcamos sobre un molde, previamente untado con matequilla y espolvoreado con harina, para facilitar el desmoldado posterior.

Horneamos durante 30 minutos a 180 º, o hasta que la punta de un chuchillo salga limpia al pinchar en el centro del bizcocho.

Ahora a disfrutar!!!

Yogures en Lavavajillas

Hay una cocinera italiana que tiene varias recetas para cocinar en el lavavajillas. La gente no la toma muy en serio, sin embargo a mí me fascina. Se trata de ahorrar energía, ya que pone los tuppers con comida junto al resto de la vajilla para lavar.

A partir de esa idea a alguien se le ocurrió que se podían hacer yogures, ya que es el entorno perfecto para que fermente el yogur, aprovechando el calor residual. Yo me decidí a probar y los resultados han sido fantásticos. Hacía tiempo que andaba detrás de una yogurtera, pero de esta manera me he ahorrado otro “cacharro” más en la cocina, a la vez que aprovechamos la energía del lavado. Es cierto que los yogures de cualquier marca blanca son baratos, pero no se trata sólo del ahorro económico, porque por ejemplo generamos mucha menos basura al utilizar botes de cristal reutilizables de una vez para otra, y por otro lado está el placer de comer algo hecho por nosotros.

Luego se puede “tirar” de imaginación y ser original, utilizando colorante, trocitos de chocolate, mermelada, trocitos de fruta, cereales… los yogures se pueden hacer al gusto de cada uno!!!

RECETA:

Un litro de leche entera, un yogur, 4 cucharadas soperas de azúcar y un par de cucharas soperas de leche en polvo (yo como soy muy ahorrativa de momento utilizo leche de muestras de las de bebé, que no las voy a tirar si tienen alguna utilidad).

Para hacer yogur griego, en lugar de 1 litro de leche entera, se ponen 900 ml de leche y 100 ml de nata.

Se ponen en botecitos de cristal en el lavavajillas, con las demás cosas de la “colada”, pero muy bien tapados. Nunca a más de 60 grados porque mueren los bichitos del yogur, ni menos de 40.  Un programa que dure mínimo una hora mejor, y una vez que termine no se puede abrir el lavavajillas en al menos 9 ó 10 horas.  Yo utilizo el programa eco de 55 grados que dura 1 hora y 20 minutos. Después a la nevera para que enfríen. Es súper sencillo y ecológico y los yogures están riquísimos.